Enviar desde un dominio nuevo: por qué las primeras campañas tienen que ser chicas
Un dominio que nunca mandó un boletín no tiene reputación. No una mala: ninguna. Los proveedores que manejan las bandejas de entrada de tus lectores deciden dónde poner tu primer correo mirando qué pasa con él, y con los que vienen justo después. Eso convierte a las primeras dos o tres semanas de envío en las más importantes que vas a tener. Si salen bien, cada campaña posterior arranca desde un buen lugar. Si salen mal, pasás meses remontando.
Qué miran los proveedores
Tres cosas, sobre todo. Si las direcciones a las que mandás existen, y eso se ve en los rebotes. Si la gente que recibe el correo lo quiere, y eso se ve en aperturas, respuestas y clics por un lado, y en borrados sin leer y denuncias de spam por el otro. Y si tu volumen parece un negocio o parece un ataque: un dominio que pasa de cero a cincuenta mil mensajes en una mañana parece lo segundo, diga lo que diga adentro.
Empezá por la gente que va a abrir
Para la primera campaña, no le mandes a todos. Elegí la parte de tu lista con más chances de abrir y actuar: altas recientes, clientes, gente que ya te respondió alguna vez. Con unos cientos de direcciones alcanza. Sus aperturas y clics son los primeros datos que los proveedores tienen sobre vos, y querés que esos datos digan que la gente se alegra de recibirte.
Después hacé crecer la audiencia en los envíos siguientes. Duplicar cada vez funciona bien: quinientos, mil, dos mil, y así, mientras mirás los números. Si los rebotes o las quejas saltan en un envío, mantené ese tamaño en el siguiente en vez de volver a duplicar.
Limpiá la lista antes del primer envío, no después
Cada rebote de la primera semana pesa más que uno posterior, porque todavía no hay nada más en el historial. Antes de esa primera campaña, sacá todo lo que parezca mal: direcciones con errores de tipeo en el dominio, casillas genéricas como info@ o ventas@ que nadie lee, y cualquiera con más de un año que nunca abrió un mensaje tuyo. Si la lista viene de otra herramienta, traé solo a la gente que estaba activa ahí.
Hacé que sea fácil decirle que sí al primer correo
- Mandalo desde un nombre real en tu dominio, y asegurate de que las respuestas lleguen a una persona.
- Decí en la primera línea quién sos y por qué el lector recibe esto. Alguien que se anotó hace dos meses puede no acordarse.
- Que sea corto, con un solo enlace que importe. Un primer correo con quince enlaces y ocho imágenes parece un catálogo, y los catálogos se borran.
- Poné el enlace para darse de baja donde se encuentre. Un lector que no lo encuentra aprieta el botón de spam, y ese botón te cuesta mucho más que perder un suscriptor.
Mantené un ritmo parejo
A los proveedores les gustan los remitentes que se comportan igual semana tras semana. Elegí una frecuencia que puedas sostener, semanal o quincenal, y mantenela. Un dominio que manda una vez y después se calla dos meses vuelve a empezar, en términos de reputación, la próxima vez que manda.
En MBX Reach podés enviar desde tu propio dominio una vez que está configurado y aprobado, y tus límites de envío crecen con el plan en vez de todos de golpe. Los segmentos te dejan armar esa primera audiencia chica con la gente que se sumó más recientemente, así la primera campaña le llega a los lectores con más chances de abrirla.
MBX Reach es email marketing para equipos chicos: listas, campañas, automatizaciones e informes, en seis idiomas.